martes, 10 de noviembre de 2015

Hasta hoy, casi nada es interesante. Hacer algo que me distraiga cada vez es más complicado.
Las opciones son pocas y los caminos muy largos, estrechos y confusos.
Quisiera quedarme en casa a ver TV o a limpiar las habitaciones de las personas que se han ido esfumando con los años.

Mis muertas ganas de hablar y no estoy seguro si a veces creo que me gusta estar triste.
Aunque... ¿Quién con una cordura real le gustaría estar penando indefinidamente?

Me alegro de ti.
Por ti.

Por todos los conductos que te llevan a pensar todo de mi.
Por las amistades desarrolladas y por esos momentos donde yo ya no soy requerido.
Y es evidente y es muy obvio y es consecuencia de lo tonto y lo tanto.

Me siento abrumado por la desesperanza y me siento en un banco con la cabeza lejana al sol.
Me gusta quedarme en la sombra y no tener que ser notado por ti o por cualquier persona normal de este planeta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario